Estimado consultor,
El otro día uno de mis clientes me escribió un email que decía:
"Javier, tengo una propuesta sobre la mesa y no me atrevo a enviarla. Siento que si pido lo que valgo, voy a perder al cliente."
Me sentí identificado. Yo también pasé por eso. Seguro que tú también.
Durante años sentí que pedir lo que valía era abusar.
Que cobrar más era ser un aprovechado.
Hasta que entendí algo:
El error que cometen el 90% de los consultores no es de estrategia. Es de identidad.
I D E N T I D A D
Esa es la clave de todo y que nadie te dice.
Creen que su problema es que no saben vender.
Creen que necesitan más técnicas de cierre.
Creen que les falta un script o un embudo mejor.
Pero no es eso.
El problema es que han construido su negocio de consultoría sobre creencias limitantes:
"No merezco cobrar lo que valgo."
"Si pido esto, van a pensar que soy un aprovechado."
"Si insisto, voy a molestar."
Y así ... cada vez que llega el momento de vender, su sistema nervioso se activa.