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La Newsletter de ayer llevaba por título "¿En fase de mantenimiento?... Escucha" y en ella te hablaba de cómo las personas de tu entorno pueden llegar a ser bastante fastidiosas con sus "observaciones" y demás...
O sea, te hablaba de tener que lidiar con las críticas, comentarios, ironía, burlas, chistecitos y consejos fuera de lugar que os hacen en vuestro entorno por la "dieta que habéis elegido hacer".
Bueno, pues hoy... Yo y mis consejos pasaremos a un segundo plano.
Hoy quiero dejarte con tres testimonios reales y auténticos con los que muy probablemente te vas a sentir identificado/a, al menos en parte.
Yo también me siento identificada.
Y comprendo muy bien que elegir un camino que va "a contracorriente"... Es de valientes.
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Pero los valientes también a veces sentimos que se nos colma el vaso...
Por ello me parece importante compartir estas experiencias.
Cuando sentimos que no estamos solos en estas emociones... Pues esto también nos alivia y nos empodera un poco a la vez.
Y así estamos, luchando cada día, a nuestra manera dentro de este "sin-sentido común" en el que hemos normalizado:
- El dolor, el malestar, la enfermedad.
- La toma de analgésicos y medicamentos varios que de verdad... ¡Sobran!
- La falta de energía.
- El tener hambre a todas horas.
- El comer por pura palatabilidad y por pura gula ("hay que disfrutar la vida" "de algo hay que morir").
- Etc, etc. etc. (la lista podría seguir y seguir).
Pues bueno, lo dicho, hoy te dejo con ellas. Sus palabras y reflexiones son oro puro ;)
Son testimonios reales, frases reales que me encanta ir recopilando...
Y 2 de ellos van sobre la experiencia de (sobre)vivir las navidades en familia cuando somos keto... Que muchas veces no es fácil, de hecho, para muchos, es el momento más difícil y delicado del año ;)
TESTIMONIO EXPERIENCIA NAVIDEÑA 1:
"Yo estoy "malsobreviviendo". Pero lo he intentado. Lo que sí, y estoy muy orgullosa de mi, ayer no me he ido a la cama tan llena que me impidió dormir. Lo hice mal, comí mal, comí lo que no debía, pero en cantidades tan moderadas... También hay que decir que algo hice bien, ¿eh? Me tiré a la proteína, para que los "petardos" con los que cené, no me dijeran: "¡qué poco comes! ¡Por un día!". Ah, ¡cabrones! Pero luego tienes un gramo de más y te dicen: "¡estás gorda!". Pero a ver, ¿en que coño quedamos? Bueno, en fin..."
TESTIMONIO EXPERIENCIA NAVIDEÑA 2:
"Uy Cris! la presión social cuando estás comiendo a ojos de los demás "raro y diferente" daría como para escribir un libro. Madre mía que pesada es la gente!!!
Estas navidades estaba yo haciendo "dieta" y no viendo resultados decidí mantener mi protocolo en las comidas familiares. Hartazgo no... lo siguiente.
"qué exagerada eres", "por un día no pasa nada", "la comida de navidad y tu con el tupper" bla, bla, bla...etc...
Ni pedí que me hiciesen comida especial para mí, llevé la comida de casa, ni me metí con nadie por las guarradas que se estaban metiendo entre pecho y espalda, pero a mí me dieron por todos lados.
Me cuesta entender esa falta de empatía y sobre todo de respeto hacia los demás. Cada uno es libre de alimentarse como quiera sin tener por ello que aguantar las críticas o los sarcasmos de la otra gente."
Y otro testimonio más:
"Buenos días, Cris!!! Tienes toda la razón del mundo.
En realidad, no es que no eche de menos cosas de mí antigua alimentación. Mentiría si te dijera que no me acuerdo de los donuts de chocolate o de las pizzas tradicionales, o de un buen pan blanco, de esos de miga apretada y gorda.
No, me acuerdo, y caray, sabemos que están muy ricos. Fíjate que me acuerdo de eso y de los kiwis amarillos, las mandarinas y los melocotones.
Lo que ocurre es que yo llegue a esta alimentación no por una cuestión de peso, sino de problemas digestivos.
Quizá me vino bien para quitar esos últimos kilos que siempre quedan ahí y no eres capaz de quitar, pero sobre todo llegue por inflamación intestinal, gases, dolores, malestar... y eso se fue.
Y además se fueron las migrañas, y no he vuelto a tener ni un grano.
A la alimentación se sumó el deporte (ejercicio de fuerza cada día y cardio) y físicamente ambas cosas hicieron la Magia.
Pero además, el deporte me ha quitado los dolores de espalda y mentalmente ese rato que le dedico me hace bien: es mi momento, y sólo pienso en las series y las repeticiones.
Comenzar el día haciendo esto, me organiza la cabeza, me despeja y me centra.
Cada uno es como es y yo necesito cierta rutina todos los días para ser productiva y organizarme mejor.
Y la alimentación cetogenica me da también ese orden y organización desde el punto de vista mental.
No todo es el peso, pero está claro que sí con el resto de dietas, muy restrictivas, no funciona y te pasas la vida recuperando parte o todo de lo perdido (por otro lado son insostenibles como estilo de vida), lo mejor es adoptar un estilo de vida en el que estés cómodo y sano, cada uno encontrará el suyo (el que se sienta así desayunando fruta y pan, fenomenal!! No es para mí, prefiero ayunar o tomar otra cosa).
A día de hoy, no descarto en un futuro de manera puntual hacer un "exceso" y tomarme alguna de las cosas que mencionaba arriba, ahora mismo puedo pasar sin ellas, pero sí que pienso que este tipo de alimentación puede haber llegado a mi vida para quedarse para siempre (eso si, llevo tan poco tiempo que todavía ocupa gran parte de mi tiempo, espero que con los meses se incorpore de manera más natural en cuanto a cantidades y recetas a mi vida diaria, es decir, que no tenga que pesar, contar macros e inventar combinaciones como ahora (y eso que nos ayudas con los menús, pero ya me entiendes lo que quiero decir)).
Sé que para la gente ajena es difícil de entender, nos han comido la cabeza de una manera vil durante toda la vida con la pirámide nutricional, lo buenas que son unas cosas y lo malas que son otras, pero mira, si ahora me hiciera vegetariana, me darían la chapa y pensarían que estoy chalada, pero creo que se aceptaría mejor, que está más asumido y es más cool.
Si estuviera enferma, daria pena, pero se aceptaría mejor.
Pues bien: es una decisión "ética" como la del vegetariano en el sentido de ser coherente con unos planteamientos con uno mismo y con el entorno (la industria alimentaria es una mafia, y no sé yo si el ultra procesado es más sostenible que comer carne de pasto, eh?) y precisamente es una decisión para evitar la enfermedad (habrá quien lo haga antes de ponerse enfermo y yo llegue por sentirme precisamente mal).
Insisto, es difícil para quien no ha estado ahí quizá entenderlo y no pensar que somos unos negacionistas :) :) pero bueno, siempre he sido una contracorrientista, podré con esto y con mas.
Perdón por la chapa mañanera, buen finde!!!! Y mil gracias, siempre, por todo!!!"
Gracias por los aportes a estas campeonas mías ;)
Espero estos testimonios te hayan servido / inspirado.
Y si quieres, responde este e-mail y coméntame...
¿Te has sentido especialmente identificado/a con alguno de estos puntos expuestos? ¿Algo adicional que te gustaría compartir?
¡Me encantará que me lo compartas! Lo guardaré de forma anónima en mi arsenal de historias empoderadoras y merecedoras de ser contadas ;)
Espero haya sido de ayuda :)
Mañana más ;)
Un gran abrazo,
Cris
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