,
Esto de ayudar a las personas a implementar un modelo de dieta (en mi caso dieta cetogénica o dieta carnívora) que les ayude a mejorar su estado de salud, revertir problemas de origen metabólico y reequilibrar el peso corporal...
Tiene mucho de "técnico" (alimentos, grupos de alimentos, cantidades de nutrientes, porcentajes, horarios de ingestas...)...
Tiene mucho de "entorno externo e interno" (horarios, medicaciones, interacción de los medicamentos, calidad del descanso, niveles de estrés, deficiencias nutricionales, respuesta a la insulina, estado del intestino / hígado / hormonas, etc...)...
Y tiene mucho de... "Psicológico". Porque si falla esto último... Falla todo. A menudo pienso que lo que nos falta a todos es "bases de coaching" o "saber priorizar"... o "saber trabajar por objetivos"... De esto cojeamos casi todos, la verdad.
Y hoy me gustaría hablarte en concreto de... Las decisiones. Porque todo, en el día a día, se reduce a las decisiones que tomamos. Y sí... Reflexiono muy a menudo sobre todo esto... Porque cada día entiendo más que es lo que marca la gran diferencia es la unión de muchos pequeños detalles.
¿No quieres recibir más mis Newsletters?
Ve al final de este email y haz click en "Darse de baja"
Para tomar buenas decisiones alimentarias y mantenerlas es importante tener nuestros objetivos de salud muy claros, tener un buen foco mental y entender que cada pequeña decisión favorece nuestro éxito o nuestro fracaso.
Trabajo día a día con personas que quieren poner fin a sus problemas con el peso corporal y problemática de salud asociada a la resistencia a la insulina e inflamación crónica (hipertensión, altos triglicéridos, cansancio crónico, enfermedades cardiovasculares, etc.).
Y me doy cuenta, cada día más, de que yo les puedo dar el mejor Plan, los mejores consejos, toda mi entrega, pero...
Hay personas que consiguen el éxito de forma abrumadora y otras que no tanto.
¿Qué es lo que marca muchísimas veces la diferencia entre el grupo A (super éxito) y el grupo B (conseguir algunas cosas)?
Pues la capacidad de la persona de tomar las correctas pequeñas decisiones a lo largo del día.
Desde que suena el despertador hasta que nos metemos a la cama estamos tomando decenas, cientos de pequeñas decisiones que en conjunto hacen que tengamos más o menos éxito.
Y es que el correcto enfoque mental en cualquier proceso de cambio de hábitos es fundamental.
Hablo de decisiones como...
Suena el despertador por la mañana: ¿Lo pones en pausa para dormir 10-20 minutos más o te levantas nada más sonar para lograr prepararte el desayuno (o tupper con desayuno para el trabajo) que vas a comer hoy?
Hay pastel o tarta en la oficina: ¿Te vas a comer un trocito para "no hacer el feo" o para "no ser el bicho raro" o te vas a mantener fiel a tus decisiones, prioridades y objetivos?
Llega la hora del almuerzo y vas a almorzar con compañeros de trabajo: ¿Vas a tocar el pan sólo por que está ahí (sólo un trocito, ya sabes) o vas a saber ignorarlo? (sabes perfectamente que puedes vivir sin él, pero aún así...).
Y a la hora del postre: ¿Vas a ser feliz tomando tu café o te vas a dejar arrastrar al ver que todos tus compis "disfrutan" de un buen postre azucarado (quizás te lo "mereces" tú también, ¿no?).
Y llega la tarde y necesitas comprar comida: ¿Vas con una lista bien planificada, sabiendo lo que vas a comprar o compras 4 cosillas que luego ya verás qué preparas?
Cuando ya estás en casa por la tarde, tranquilo/a: ¿Eliges hacer una rutina de ejercicio o ir al gimnasio y activarte o te vence el agotamiento y la pereza y te distraes un buen rato con las redes sociales y/o viendo series en el sofá?
Y ya en la noche: ¿Eliges anticipar la comida del día siguiente para que no te venza la improvisación o por el contrario aún sigues entretenido con redes sociales, series, y demás hasta la hora de caer muerto/a en la cama?
El día no va a dejar de tener sólo 24 horas... No pongamos de excusa "la falta de tiempo".
Si tuviéramos un microchip implantado que nos dijera claramente el tiempo que invertimos al día en cada actividad nos quedaríamos... Flipados.
Mira, por ejemplo, yo uso Instagram sólo por tema profesional, y para seguir algunas cuentas que me gustan y me aportan...
¿Sabes cuánto me dice esta aplicación que pasaba (antes de ser mamá), de promedio de tiempo al día, en ella? Pues agárrate, 1 hora y media al día. Yo misma quedé asustada, ya te lo digo.
Te puedo decir que las personas con las que he trabajado que han tenido un éxito impresionante y han logrado dar un giro total a su estado físico en apenas 3-5 meses han sido personas que...
Han cuidado estas pequeñas decisiones.
Decisiones que una tras otra marcan la diferencia.
Y ¿sabes? Me hace gracia cuando las personas llegan a mí y me hacen preguntas como:
¿Cuánto tiempo me va a llevar quitarme x kilos?
¿Cuánto se pierde en la primera semana?
¿Cuántos kilos puedo perder a la semana en dieta cetogenica?
Pues la verdad. Es imposible responder a estas preguntas. Si diera una cantidad de kgs exacta estaría vendiendo humo. Y no es mi filosofía de trabajo.
Pero lo que es seguro es que un factor importantísimo es el foco que tenga esta persona y lo a rajatabla que se adhiera al Plan.
Cuando estas personas llegan a mí no sé si pertenecen al grupo A o al grupo B. Lo que está claro es que yo voy a intentar que sean A.
O que se conviertan en A en la medida de lo posible. Pero tampoco puedo hacer milagros.
Te digo todo esto hoy para que te sirva de reflexión.
Que cada pequeña decisión que tomes en el día sea coherente y en línea con el objetivo que te has marcado.
Y si alguna vez caes, que sea una excepción real. Y que retomes rápido y con ganas.
MORALEJA:
Ten en cuenta las pequeñas (grandes) decisiones porque una a una marcan el camino de tu éxito o tu fracaso (y posterior abandono).
Todo se simplifica cuando tenemos nuestros valores y prioridades claros y cuando tenemos una metodología establecida y nos hacemos las preguntas adecuadas y nos decimos verdad.
Aunque no seamos conscientes de ello, nos pasamos el día entero tomando decisiones. Pequeñas o grandes. Insignificantes o trascendentales. Y no tomar ninguna decisión… ¡También es una decisión!
El caso es que cada decisión que tomas tiene una repercusión directa o indirecta en tu vida. Lo mismo ocurre con las decisiones que no tomas o que vas posponiendo hasta el infinito. Estas también afectan directamente a los resultados que obtienes.
Lo que eres hoy, donde te encuentras hoy y lo que te está ocurriendo en tu vida, es el resultado del cúmulo de todas las decisiones que has tomado (o no has tomado).
Es increíble los cambios que uno puede experimentar cuando empieza a cambiar las preguntas que se hace. Imagínate cambiar “¿por qué me ha tocado este cuerpo?” por un “¿qué podría hacer para ajustar mi metabolismo?”, por ejemplo.
Lo segundo pone en marcha la creatividad, la visualización y la acción mientras que lo primero solo te bloquea y afecta a tu equilibrio emocional, pilar esencial de tu salud y bienestar.
Muchas veces no sabemos decidir porque nunca hemos definido bien nuestras prioridades. Si nos aseguramos de tener nuestros objetivos de salud bien definidos y nos hacemos las preguntas correctas dispondremos de más papeletas para tomar decisiones acertadas.
Mañana más ;)
Un gran abrazo,
Cris
Descubre:
Programa "Campamento Keto" con Cris (Grupal)
Toda mi oferta de Ebooks (Planes / Menús / Recetarios)
¿No quieres recibir más mis Newsletters?
Ve al final de este email y haz click en "Darse de baja"
0 comments